lunes, 6 de noviembre de 2017

2ª LIMA

El gallo tapado
(Crónica Baldomero Cáceres)

Galdós fue el gallo de tapada ayer en Lima. Semioculto entre dos figuras del toreo, salió decidido y con la cabeza despejada y toreó asentado, con un concepto puro y con la obsesión patente del temple traslada a la yema de sus dedos.

Su primero duró tres series repitiendo sin descolgar del todo, pero con alegría que supo aprovechar el peruano para tres iniciales series con la derecha, muy ligadas, midiendo alturas, con sello de toreo caro y de absoluta limpieza. Toreó emocionado y emocionó toreando, con una calidad poco frecuente, muy asentado en el compás abierto, sintiendo, roto.

Con la izquierda el toro ya no fue el mismo. Embistiendo con otro son, pudiendo ya apenas, le permitió algunos muletazos dibujados, con los que la búsqueda del claro ideal de Galdós volvió a quedar patente. Se le pidieron las dos, pero dio la vuelta con una oreja rotunda.

Su segundo andarín y distraído de salida, rompió en la muleta. Fue casi el toro ideal para expresarse. Con nobleza afirmativa, calidad y suaves embestidas. Con él Galdós quiso e hizo un toreo de pura expresión y fresca finura. Con series templadas, ritmadas. Rematadas echándose al toro entero por delante. Puso a la plaza boca abajo y pegó un golpe contundente pidiendo paso.

Enrique Ponce tuvo un lote complicado. El primero sin clase alguna, punteó la muleta por la derecha y probaba por el izquierdo.  Faena larga intentando meterlo, Sin exigirle ni apretarlo de inicio,  logró los mejores momentos sobre el final al exigirle sus últimas arrancada.

Su segundo, también pitado de salida quiso pero no pudo. Una voltereta en los primeros lances lo habían doblegado sin remedio. Faena larguísima del Maestro de Chiva, ante el desdén del tendido poco metido en la faena ante las repetidas claudicaciones del toro. Rostro decepcionado del maestro que lo intentó sin remedio. 

Roca Rey firmó un faenón al 5to. que pudo ser de hecatombe. Molestado por el picor de gases lacrimógenos de contención, ante la protesta anti taurina fuera de la plaza, pinchó tres veces y desinfló así el clamor.

A este este, primero de su lote, recetó saltilleras en las que meció el capote pero no logró que fueran limpias. Estatuarios de inicio. Con la derecha con el toro muy sometido, muleta arrastrada, muletazos de todas las marcas, imposibles algunos, descarándose, llenando la escena con su ya conocida prestancia y el carisma que le brota. Cortó la faena al ir a buscar una toalla mojada para contener los ojos ácidos e irritados. Volvió con la fibra renovada, siguió con el toreo en redondo, cambiado, matizado. Pinchó y perdió un triunfo rotundo.

Ante el 2° de la tarde, había repetido los muletazos cambiados, con el animal poco dado a la repetición. Buscaba este terrenos de chiqueros y luego, al cambiarle terrenos el peruano, se fue el animal a tablas. La figura local, atractivo principal del cartel, recetó muletazos en los que pretendió no despegar la muleta de la cara del animal para que éste no se le fuera. Lo consiguió en varias series de técnica exquisita. Ya en tablas optó por el arrimón, los muletazos inventados, redondos invertidos,  luquesinas, descarándose ante el de Daniel Ruiz, conectado al público irreverente y mandón. Lástima la espada con la que con frecuencia fulmina.

Tarde en la que faltó el toro pero que mostró dos toreros peruanos por encima del nivel habitual. Con personalidades y conceptos diferentes. Dos toreros que se complementan. Supieron disipar el amargor frente a la escasa presentación de la corrida y llenaron los viejos tendidos de Acho de un orgullo nacional, blanquirrojo, esperanzador.

RESEÑA DE LA CORRIDA
Domingo 5 de noviembre
Feria del Señor de los Milagros. Tarde soleada y plaza bordeando el lleno
Seis toros españoles de Daniel Ruiz, terciados, por debajo de los mínimos.
De juego desigual, sobresalió el lote de Galdós, 3° alegre y repetidor mientras duró y 6° noble y pastueño, ovacionado en el arrastre.

Enrique Ponce. Ovación con saludo y palmas
Andrés Roca Rey Oreja y palmas
Joaquín Galdós. Oreja con petición de otra y dos orejas.

Salida de Galdós a hombros entre aclamaciones.

Brega limpísima de dos jóvenes. Alonso Mamani y Victoriano Castillo. También del ya consagrado Dennis Castillo quien al banderillear fue cogido en el 5to. sin consecuencias que lamentar.

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