domingo, 9 de julio de 2017

DE LA PANTALLA VII 9 17

Sangre y valor  
(5ª de San Fermín)
Garrido con el sexto. Captura de pantalla de http://www.tauro.me/
Tarde de sol, lleno, tumbos, cornada y orejas. El correoso encierro exigió a todos. Estética en Díaz, actitud en Ureña y entrega en Garrido. El segundo y el sexto de juego más claro.   

Los atanasios del Puerto de San Lorenzo, completados con un domecq de La Ventana del Puerto, fueron toros para Pamplona. 588 kilos promedio, armas de largo alcance, cuajo y cara de pocos amigos. Los primeros negros, el último castaño, y más noble que todos, por no decir el único. Pero eso no importa, para eso están los toreros.

Derribaron a Pedro Iturralde y con más estruendo a Vicente González, a los otros no por afortunados. Con los capotes no permitieron mucha lírica. Complicaron a los banderilleros. El primero hirió muy grave a Pablo Saugar “Pirri” en el abdomen y la cara. Y en el tercio final, salvo el remiendo sexto, no pelearon limpio. Con vencidas, punteos, salidas arriba y otras insolencias expresaron que no habían venido a ser las tontas de la fiesta, ni cómplices de su propia muerte. No fue una corrida como para el orgullo gay. 

Curro Díaz, abrió con “Tanguito”, negro, cinqueño de 635 kilos, que tiró como carta de presentación la feroz cogida de “Pirri”. Eso no amilanó al veterano linarense, quien sin perder su planta torera le impuso una faena larga y meritoria, con tandas por una y otra mano, valorada más por la banda que por la gleba. Media estocada tendida, un descabello y una espada completa cambiaron una oreja de valía por una gran ovación. También anduvo por encima del cuarto, manso, bronco y soso al cual ejecutó con dos pinchazos y estocada.

Paco Ureña, opuso su convicción a la raza violenta del segundo. Porfió sin sacar una sola tanda nítida. Las cabezadas y calamocheos desbordaban el temple. Por la derecha y la izquierda. Pero la honestidad era evidente y cuando el acero entró todo y liquidó, la petición obvió muchas cosas y logró el trofeo. Con el quinto anduvo al reverendo unipase, más allá de lo que la paciencia recomendaba. Dele que dele. Al final, dos pinchos, un aviso y un espadazo efectivo.

José Garrido, se tiene una fe como para mover el Everest. Ninguna adversidad lo hizo desistir de marcar su debut. Ni las asperezas peligrosas del tercero, ni el desarme con este, ni el haberle tenido que tirar el capote al otro y correr, ni los pitos. Nada. Enfrento al malo con la misma enjundia que al bueno. Si aquel no le permitió cosechar los riesgos y esfuerzos prodigados en una brega sufrida y requetepinchada, el último le dijo que quien persevera alcanza.

Huracán”, 620 kilos, castaño, careto. El toro de la corrida. Se batió con decoro en las varas de Sánchez y tomó acompasado las verónicas del quite. Ahí supo José que no todo era rigor. Sensible al estado emocional del público, se tiró de rodillas al primer viaje y así empalmó en redondo cuatro derechas, uno de pecho, y uno más de pie. Listo, la plaza en la mano. Qué “Chica yeyé” ni que ocho cuartos, ahora el asunto eran él y el toro. Faena enfibrada, efectista de un lado y noble del otros con algunos blandeos, pero emotiva. Desplantes, arrimón en tablas, tres manoletinas, un pinchazo y una estocada medio ida, pero que bastó para que cayera la generosa oreja.

Toda la terna salió aplaudida de la plaza. Esto, se lo merecieron, por lo que tuvieron al frente y por lo que lucharon y arriesgaron.  

FICHA DE LA CORRIDA
Pamplona. Domingo 9 de julio. 5ª de San Fermín. Sol. Lleno.  Cinco toros de Puerto de San Lorenzo, y 6º de Ventana del Puerto, 588 kilos promedio, bien presentados, ásperos y justos de casta. Curro Díaz, saludo y silencio. Paco Ureña, oreja y silencio tras aviso. José Garrido, pitos tras aviso y oreja. 
Incidencias: El Banderillero Sugar “Pirri”! resultó corneado por el 1º a la salida de un par.

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